“Los karts eléctricos acaban de nacer y aún hay muchas cosas que mejorar, pero nuestro objetivo es que sean una disciplina más en los JJ OO de París en 2024”.Felipe Massa, que disputará la próxima edición de la Fórmula E con el equipo Venturi,se ha tomado muy en serio su cargo de presidente de la comisión de kárting de la FIA y ha elegido apostar por el premio gordo, algo que el mundo del motor no ha conseguido reeditar desde 1900: estar presente en una cita olímpica. En aquellos Juegos, los segundos de la era moderna tras Atenas 1896, hubo 16 pruebas: catorce de coches y dos de motociclismo en las que se mezclaban las carreras de velocidad con pruebas de regularidad y fiabilidad.

El COI plasmó en su Carta Olímpica una frase que ha lapidado los intentos y que rezaba así: “Los deportes, disciplinas o eventos en los que el rendimiento dependa esencialmente de propulsión mecánica no son aceptables”. Sin embargo, en 2007 esta cláusula se eliminó y cinco años después, en verano de 2012, y tras aceptar una exigente normativa antidopaje, la FIA pasaba a formar parte y ser reconocida por el Comité Olímpico Internacional.

El impedimento ha desaparecido y ahora es el momento de encontrar un hueco y el camino lógico es entrar con el estandarte del motor eléctrico que representa a las nuevas tecnologías que ayudan a combatir el cambio climático reduciendo las emisiones y utilizando energía procedente de fuentes renovables al 100%.

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